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    Los 5 modelos que más se deprecian en los primeros dos años

    En el 2026, la depreciación sigue siendo el enemigo silencioso de muchos compradores: un auto puede perder cerca del 30% de su valor en solo dos años si eliges mal. Los modelos con peor reputación de valor de reventa suelen combinar tres factores: precios de lista inflados, descuentos fuertes en concesionarios y cambios rápidos de tendencias tecnológicas, como está ocurriendo con varios eléctricos y SUVs grandes de lujo.

    Comprar uno de estos autos nuevos significa asumir que miles de dólares se evaporarán apenas salgan de la agencia. Este ranking se enfoca en autos del 2026, especialmente SUVs y sedanes grandes, que concentran las mayores caídas de valor en sus primeros años de vida.

    1. Tesla Model S del 2026

    El Tesla Model S del 2026 sigue siendo un eléctrico rápido y tecnológico, pero su valor de reventa se ha convertido en uno de los peores del mercado premium. Distintos análisis señalan caídas de valor cercanas o superiores al 60% en cinco años, y en algunos casos entre 65 y 80% dependiendo de versiones y opciones, una cifra brutal para un sedán que supera fácilmente los $90,000 nuevo.

    Cuando a eso se suman continuos ajustes de precios de Tesla en unidades nuevas, el efecto sobre los usados se amplifica: cada baja de lista arrastra hacia abajo el valor de los modelos anteriores.

    La combinación de alta depreciación y un mercado de eléctricos todavía volátil hace que el Model S del 2026 sea una mala idea como compra nueva para quien quiera proteger su capital. Es un auto atractivo como compra de segunda mano cuando ya sufrió lo peor de la caída, pero como cero millas es uno de los mayores “agujeros negros” de dinero que se pueden elegir en el 2026.

    2. Tesla Model X del 2026

    El Tesla Model X del 2026 replica el problema del Model S, pero con el agravante de ser un SUV todavía más caro y de nicho. Estudios recientes lo colocan con pérdidas cercanas al 60% de su valor en un periodo de cinco años, en parte por su precio inicial alto y en parte por los cambios constantes en la gama y las políticas de precios de la marca. El resultado es que muchas unidades relativamente nuevas ya se venden con enormes descuentos en el mercado de segunda mano.

    En la práctica, un comprador del Model X del 2026 puede ver cómo decenas de miles de dólares se esfuman en los primeros años, especialmente si la marca decide lanzar actualizaciones fuertes o bajar precios de la gama.

    Como SUV familiar eléctrico de lujo puede ser interesante usado, pero como compra nueva es uno de los ejemplos más claros de depreciación tóxica del mercado actual.

    3. Cadillac Lyriq del 2026

    El Cadillac Lyriq del 2026 es un SUV eléctrico de lujo con buen diseño y tecnología, pero el mercado no le está perdonando su combinación de precio alto y demanda irregular. Algunos análisis apuntan a caídas de valor que rozan hasta el 80% en ventanas de cinco años para ciertas versiones, un escenario extremo que convierte a este modelo en un verdadero riesgo financiero si se compra nuevo.

    La rápida evolución de la oferta de SUVs eléctricos y los incentivos variables por región agravan todavía más su depreciación.

    Para quien compra pensando en conservar el auto muchos años, ese desplome puede no parecer crítico al principio, pero impacta directamente cuando se quiere cambiar de vehículo o usarlo como parte de pago.

    Si el objetivo es mantener algo de valor residual, el Lyriq del 2026 es uno de los SUVs que conviene evitar como cero kilómetros y considerar solo cuando ya haya absorbido el golpe principal en el mercado usado.

    4. Infiniti QX80 del 2026

    El Infiniti QX80 del 2026 representa el caso clásico de SUV grande de lujo que pierde valor a gran velocidad. Análisis de depreciación indican que su caída a cinco años puede acercarse al 70% con kilometraje típico, lo que significa que un SUV que ronda los $80,000 nuevo puede perder más de la mitad de ese dinero en relativamente poco tiempo.

    Su tamaño, consumo elevado y competencia fuerte de marcas con mejor reputación de calidad juegan en su contra en el mercado de segunda mano.

    Para un comprador que solo mira equipamiento y presencia, el QX80 del 2026 puede parecer una oportunidad interesante en el concesionario gracias a descuentos. Pero si se tiene en cuenta la depreciación proyectada, es uno de los peores movimientos para quien quiera cambiar de auto en tres o cuatro años sin perder una cantidad enorme de dinero.

    5. Chevrolet Equinox del 2026

    El Chevrolet Equinox del 2026 muestra que no hace falta irse a un SUV de lujo para encontrar deprimente valor de reventa. Según cálculos de herramientas de depreciación, un Equinox básico comprado por unos $28,800 y manejado 13,500 millas al año puede perder alrededor del 52% de su valor en cinco años, quedando con un valor de reventa cercano a los $13,800.

    Ese comportamiento es significativamente peor que el de rivales directos como el Honda CR‑V, que bajo condiciones similares perdería solo cerca del 29% en ese periodo. La combinación de incentivos, flotas y una imagen de valor menos sólida que la de sus competidores japoneses hace que el Equinox del 2026 sea un mal candidato para quienes cuidan el valor de reventa.

    Como compra usada, cuando ya ha absorbido buena parte de esa depreciación, puede ser interesante; pero como auto nuevo, es uno de los SUVs compactos más peligrosos para el bolsillo en el 2026.

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